Comentarios al estado actual de la cuestión mundial (Parte 1 de 3) Contexto mundial desde el análisis socio-cultural

Contexto mundial desde el análisis socio-cultural 

Para el contexto socio-cultural marcharemos atrás en el tiempo hasta la aparición de la clase media, pues es el gran cambio a nivel político y social, representando el comienzo de independencia de los pueblos respecto a un reducido número de gobernantes, en su mayoría y durante casi toda la historia conocida, únicos (Reyes, Emperadores, Faraones, etc).

Aunque la clase media como tal empezó allá por el s.XVII con el surgimiento de la
gentry inglesa, que log acceder al Parlamento, no remontaremos tan atrás pues la parte que influye a lo que pasa hoy es más reciente.
Entonces, es la Revolución Industrial la que realmente arma con poder a esta clase media, que comienza a acaudalar dinero suficiente e influencias como para ser tenida en cuenta, tanto por gobiernos como por la clase noble, en una sociedad que valora la cantidad. Es durante estas fechas que se forja el Liberalismo como sistema filosófico, económico y político, oponiéndose al Despotismo y estableciendo los comienzos de lo que nos ha llegado hasta finales del s.XX. De hecho, el Liberalismo, hace hincapié tanto en la economía como también, y fuertemente, en lo social, cosa que no se había producido con anterioridad, pues en los sistemas autoritarios, realmente el tema social funcionaba como sustento del propio sistema.



La primitiva Revolución Industrial o segunda revolución enertica de la historia conocida, iniciada en la segunda mitad del s.XVIII, en la que muchas sociedades agrícolas se transformaron en sociedades industriales, extend también de forma simultánea los circuitos de capital y las nuevas formas de organización del espacio, derivadas a su vez de nuevas formas de producción industrial y de organización del capital.

Con ello, el pensamiento de la Ilustracn; con ello, el deseo de romper con la historia; con ello, el deseo de romper con la tradición.

La Razón se basaba en la ciencia objetiva: separación de ciencia y relign. La transformación del mundo fue notoria, los medios de transporte evolucionaron desde la tracción animal hacia la mecánica, con el ferrocarril como máximo exponente. Desde aq a la ciudad horizontal, que se desarrollaría totalmente en el periodo de posguerra en EEUU, puesto que el acceso se podía hacer desde lugares remotos, por lo que Ebenezer Howard y su ciudad-jardín propusieron el paradigma de vida en el campo con las comodidades de la ciudad. La energía eléctrica abrió caminos impensables hasta entonces, se iluminaron las ciudades, la locomocn, la producción en serie y la estandarizacn. A la par, se infravaloró el deterioro de la calidad de vida de muchas personas que vivían hacinadas en condiciones infrahumanas. El pintor W. Turner refle estos aspectos en sus cuadros, en los que el ambiente denso y rápido era palpable. Es en este momento cuando comienza la utilización masiva de los combustibles fósiles, suponiendo el arranque de parte del problema que encaramos hoy. Ya el sueco John Ericsson (1803-1889) predijo que el consumo de combustibles fósiles conduciría hacia la crisis.



Así llegamos a J. Bentham (1748-1832) y V. Pareto (1848-1923), contando con sus diferencias, que limaron las tesis del Liberalismo Económico y que han sustentado la base teórica que sostiene el empuje empresarial y de iniciativa que ha servido como trampolín al Sistema Neoliberal, en cuanto los medios técnicos y tecnogicos lo han permitido.
Hay que entender que, en un mundo en el que el poder y los medios han estado en manos de muy poca gente, la balanza dual no podía haber generado otro giro diferente, mas que el de un poder impuesto por unos pocos, a base de herencia sangnea principalmente, hacia el poder de otros, que surgen por oposición a los anteriores (dualidad de nuevo) desde el trabajo, el atesoramiento económico y las influencias. Hay sociólogos como Richard Sennett, que señalan a la clase media como los generadores, a través de la supremacía económica actual, de un nuevo tipo de dictadura, una dictadura económica. Desde este informe insistimos en que la situación del Planeta en las últimas cadas del s.XX, ha sido lo que definimos personalmente como Feudalismo Económico, en donde han sido y son todavía hoy, los poderes económicos los que rigen el mundo, dejando tan sólo unos milímetros de movimiento a la política, como dice el doctor en derecho y profesor de sociología Jean Ziegler.


Este proyecto de modernización del s.XX comenzó a tambalearse a fines de los años 60. El fuerte crecimiento económico desde finales de los años 40 sufrió una recesn. Como consecuencia, surgieron movimientos de protesta social: desecho de normas tradicionales y resistencia contra las decisiones de los gobiernos. Se reclamaba la emancipación de la mujer, igualdad de los derechos raciales y protección medioambiental, es decir, considerar los aspectos sociales que había dejado de lado el capitalismo. Daremos aq una nota de atención al Mayo del 68 francés, no sólo por haber sido un movimiento social adelantado a su época y hacia una sociedad en armonía (fuera de tiempo, por otro lado, pues llegaron demasiado pronto, cuando no había capacidad de escuchar), sino por la semilla que implantó  para ser recogida por movimientos sociales actuales como el 15M o por la Sociedad Civil en general (Indignados de Grecia, Occupy Wall Street en EEUU y la primigenia y silenciada revolución islandesa en 2008).


Después, el arranque de la globalización de la economía y de las nuevas tecnologías, condujeron a un desplazamiento de los puestos de trabajo que requerían mucha mano de obra hacia países con salarios ínfimos. La crisis energética de 1973 provocó un cuestionamiento del estilo de vida de los países desarrollados. En arquitectura y urbanismo, los rascacielos de los centros urbanos eran símbolos de riqueza de las grandes empresas, muchos de los complejos compactos de bloques de viviendas del Movimiento Moderno fueron víctimas de un deterioro tal que los hizo inhabitables, con deficientes materiales y técnicas de construccn, dimensiones inhumanas y falta de espacios públicos y privados claramente definidos. No sólo no pudieron superar la marginación de determinadas capas sociales, sino que se contribuyó a la formación de guetos de estos colectivos. La extensa urbanización de los barrios periféricos dominada por una división estrictamente funcional derivada de la Carta de Atenas y las teoas de Le Corbusier, se criticó por un lado por favorecer el tránsito mecánico individual al vivir en suburbios, consumidor de grandes cantidades de energía y, por otro, por su monotonía y falta de vida. Como consecuencia de ello se incrementan los problemas sociales. Ejemplo de ello es el dinamitado complejo, completamente fuera de escala, de Pruitt Igoe en Misouri, de Minoru Yamasaki.


Es necesaria entonces una comprensión más universal del problema y brota el concepto de Nave Espacial Tierra de B. Fuller. Se produce un acercamiento a entender la Tierra como lo que es, un organismo vivo, compuesto de otros menores y en que todo está interconectado. La teoría Gaia del científico James Lovelock ya demostró esto en 1969, dando carpetazo al todavía imperante darwinismo. Se dio entonces una comprensión más universal de nuestro medio ambiente y su complejidad. El United Nations  Environment  Programme  (UNEP),  aprobaden  la  conferencia  de  las  Naciones  Unidas  en Estocolmo (1972), sentó las bases para muchos acuerdos medioambientales internacionales desde entonces.


El siglo XX ha sido para muchos sociólogos e historiadores el siglo más corto de la historia conocida, comenzando en la Revolución Rusa de 1917 (otros opinan que en la Primera Guerra Mundial) y terminando con la caída del muro de Berlín en 1989. Fue dos años después cuando cayó además, como consecuencia de ello, la Unión Soviética. Esto representó el inicio de la caída del paradigma de la dualidad, comentado en párrafos anteriores, y que había sido llevado a una representación axiomática. Un s.XX lleno de contradicciones, de movimientos, de estilos artísticos y de propuestas. Pensemos que, frente a los cambios de estilo que se producían en la historia anterior al s.XX que permanecían estables muchas veces entre 100 y 200 años, el anterior siglo sufrió cambios casi por cadas e incluso menores, solapándose estilos en muchas ocasiones. Pensemos por ejemplo en la cantidad de neros artísticos y musicales que gene este siglo (Fauvismo, Expresionismo, Cubismo, Futurismo, Dadaísmo, Surrealismo, Abstraccn, etc), con la extensísima fusión musical de finales del s.XX como otro ejemplo de ello. Hubo y hay, sin duda, una aceleración del tiempo.


Otro aspecto social relevante de final de este s.XX ha sido la dicotomía internacional-regional. Por un lado tenemos las intenciones de asociarse en grandes bloques, más económicas y políticas, como ha pasado en Europa como paradigma desencadenante. Los países sudamericanos, todavía sumidos en potentes disputas intestinas no han logrado consolidar esa Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) aunque están en ello. Norteamérica (Cana, México y EEUU) por su parte, y sus disputas también, andan detrás de la Unión Monetaria de América del Norte. Por otro lado, han proliferado las uniones que se han producido en Asia, de alto carácter económico, como la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ANSA o ASEAN). Finalmente tenemos unos organismos de carácter universal como la ONU, la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial, La Organización de Mundial de la Salud, el Banco Central Europeo, etc  que hasupuesto un  intento  dorganizar el  mundo nacido  en  las reuniones de  la Conferencia de Bretton Woods en 1944.

Como complementario a esta internacionalización del Planeta, se es produciendo una regionalización como reclamo de identidades y una separación de antiguas naciones, como ha pasado en Europa, en los ejemplos de Yugoslavia, derivando en Bosnia, Croacia, Eslovenia, Macedonia, Montenegro y Serbia; y la URSS, de la que se han escindido Bielorrusia, Estonia, Letonia, Lituania, Moldavia y Ucrania. Como síntoma de esta tendencia hacia la individualizacn, y al margen de la política, se puede nombrar el increíble auge de las organizaciones no gubernamentales en las últimas cadas.  Según datos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en el decenio de los 80, había más de 50.000 ONGs en países en desarrollo y, en el caso de América Latina, según el directorio de ONGs latinoamericanas, se calculaban aproximadamente 11.000. En los 25 países de la OCDE, la guía de ONGs, hablaba de más de 1.600 y de más de 2.500 en 1990. Los números actuales son difíciles de obtener, pero podemos imaginar la cantidad con el auge de los últimos años.

Entendemos, por tanto, una dicotomía de movimientos: Uno, en sentido principalmente económico que intenta unir al planeta en grandes estructuras y otro, de carácter socio-cultural y medioambiental, que tiende hacia la valoración de la diferencia y la singularidad de cada territorio. Esta última vertiente también vincula la región a una complementaria conexión global, orientada hacia la comunicación y el intercambio de informacn.

Por el lado político, nos encontramos en una época en la que los Estados Unidos, como alito del poder inglés, se establece como el país hegemónico que implanta un modelo basado en la Economía Neoliberal, que supera en poder al propiamente político (las multinacionales y empresas farmacéuticas pagan la mayoría de las campañas políticas), con dominio claro de los aspectos económicos sobre los sociales y con un modelo cultural muy joven, sin apenas tradición histórica. Existen regiones del Mundo, fuera de la jurisdicción de los estados y en manos de las corporaciones económico-financieras, que son las que realmente manejan el teatro. Esto ha sido llamado deslocalización empresarial. Datos como que el volumen de negocios de la empresa Exon Mobil es mayor que el P.I.B. de Austria, o como que los negocios de la General Motors superan el P.I.B. de Dinamarca, son claras evidencias de que el poder político es siendo desplazado por el poder económico de las internacionales y transnacionales, sin las cuales, no se puede llegar a la cima del poder político en EEUU.


Esto y algunas cosas más, provocan que desencadenemos el pensamiento único, en el que las ideologías quedan como meras referencias a un pasado que se tiende a ocultar. En esta línea se encuentra la televisn, cuyo papel preponderante es fabricar el olvido, como dice John Goddard, con su exceso, confusión y manipulación de la informacn. Hoy en día el problema ya no es encontrar las noticias, los datos o los informes, sino discernir cuáles de ellos son veraces o cuáles merecen la pena. La complejidad es tremenda. Aunque creyésemos poder escapar de la contaminación retirándonos hacia las montañas o creando urbanizaciones ajardinadas, lo cierto es que los efectos de las actividades humanas sobre el medio son universales y parece que no hay forma, por ahora, de eludir sus consecuencias. Aunque se han compartido de manera equitativa las consecuencias de nuestras acciones con toda la humanidad, no se han repartido por igual los medios para luchar contra ellas, ni tampoco han sido equilibradas la contribuciones. Han sido y son los habitantes de países en vías de desarrollo los que emigran hacia los países europeos y norteamericanos, dejando a sus poblaciones sin mano de obra ni cabezas pensantes, para levantar estas regiones económica, política y socialmente. Se produce entonces una paradoja más en este mundo patas arriba, como dice Eduardo Galeano, en la que los gobiernos intentan parar esta inmigracn, pero las industrias reclaman esa mano de obra barata. Se producen altercados sociales como los disturbios ocurridos en las afueras de París en 2006. Datos como que muere más gente en EEUU por falta de sanidad pública (50.000 pers/año) que los muertos producidos por el llamado “terrorismo” internacional (770  pers/año)  nos  dan  un  claro  ejemplo  de  mo  se  potencian  ciertas  noticias  en detrimento de otras. Estas cifras se ocultan desde el gobierno a sus propios ciudadanos. Cada día mueren 50.000 personas por inanición en el mundo. La industria farmacéutica gasta tres veces más en publicidad para sus medicamentos que en investigacn, además de ser la industria con el mayor índice de ganancia del mundo. La industria de la muerte gasta 3.0001000.000 $/día según Federico Mayor Zaragoza, director general de la UNESCO entre 1987 y 1999. Todos estos datos escalofriantes culminan en la entrevista realizada a Madeleine Albright, criada en el catolicismo, madre de dos hijas, sexagésimo cuarta Secretaria de Estado de EEUU y mujer en ocupar este puesto entre 1997 y 2001, cuando a prosito del medio millón de niños iraqes interfectos en la Guerra contra Irak, siendo el conflicto lico estadounidense con el mayor número de niños asesinados, la periodista pregunta si había merecido la pena. Ella contesta: I we think the price is worth it. (Yo… nosotros pensamos que ha merecido la pena).  Sobran las

aclaraciones.

El cambio de siglo trae consigo algunas realidades, que en muchos casos son importantes retos, como el cambio de combustibles, la ecología, la Nueva Medicina y el despertar de  Consciencia, la derivación hacia lo individual, la Globalizacn, la inanicn, Internet, la hipercomplejidad, el terrorismo internacional y  el final de la supremacía estadounidense e inglesa, la ruptura dla dualidad y  la integración de las culturas (oriente y occidente). Muchos de ellos han producido impactos en la población y en la historia, como el ataque a las instituciones estadounidenses, representado en la caída de las Torres Gemelas de Nueva York en 2001, que han sido más difundidos e influentes en la planeta, que lo que pudo ser, por ejemplo, la caída de la Bastilla en 1789, donde sus anales no dieron un eco tan denso como el del 11S.

El Mundo nos habla de la necesidad de introducir nuevos parámetros para actuar sobre un planeta multicultural, hipercomunicado y en continua y acelerada transformacn, que no sólo responde a cifras, porcentajes y derivas económicas. Según los sociólogos, el siglo XXI es el siglo del cambio. Uno de los éxitos de la cultura occidental es trocar el Conocimiento en capacidad de transformacn. Es esta ciencia que lo produce la que produce las nuevas realidades, supera los límites de lo tabú, es laica por excelencia y es siendo retardada, en algunos casos, para no romper o no transformar en demasía la manera de concebir la ética de muchas personas.


En cuanto al pensamiento, los grandes maestros de la reflexión murieron en la década de los noventa del siglo pasado. Cuando Bernard-Henry Leví intenta reinventar a Jean-Paul Sartre como el hombre del siglo, está demostrando la falta actual de referentes y el epigonismo en el que nos hallamos inmersos, según Francisco Jarauta, catedrático de psicología de la Universidad de Murcia.

Es indispensable una concienciación social e individual, todos somos únicos, exactamente igual que
todos los demás, y lo mismo ocurre a nivel de sociedades, etnias, regiones, castas, familias, etc. Sin duda, actitudes igualitarias son cada vez más demandadas, porque los talantes asimétricos, por razones subjetivas, no llevan a una consideración de igual a igual.


En  este  marco  se  produce,  como  ya  hemos  dicho  antes,  la  desvinculación entre  el  sector económico y el social, pues el gubernamental, que era el que los mantenía más o menos juntos, ha abdicado en la moneda. Este desplazamiento político-económico provoca una desinstitucionalización y con ello, lo que llamamos desde esta investigacn, un Feudalismo Económico, al depender los estados del poder económico, como lo hacían los reyes de los nobles durante la Alta Edad Media. A partir de aq nos encontramos con la desmodernización un término acuñado por el sociólogo francés Alain Touraine, con el que define la disociación de la economía y las culturas, lo que significa la degradación de la una y de las otras. Los aspectos principales de esta desmodernización son la desinstitucionalización y la desocializacn. Las instituciones, como la familia o la escuela, están perdiendo su estructura clásica y comienzan a desaparecer normas y valores sociales. A la vez se difumina el pensamiento, ya no hay corrientes que establezcan una dirección o que dirijan. Empieza a tomar fuerza el individuo como actor responsable de sus actos. La estructura nuclear familiar se diluye y las sociedades, sobre todo las de los países con democracias asentadas, empiezan a pluralizarse. Ya no se puede diseñar una vivienda para una familia estándar, sino que hay que pensar en un espacio flexible y adaptable a varias circunstancias, pues así lo requieren estas sociedades plurales.

Esta diversidad surge incluso dentro de una misma cultura y sociedad en la que, ante la diversidad de parámetro y de información, y su amplia manipulacn, aportada por la confusa y difusa sociedad del conocimiento según la llama Manuel Castells, es difícil abordar la toma de una postura coherente. Esta actitud se ve acuciada por una direccionalidad hacia el individualismo a través de la desmodernización de Alain Touraine, por la que se disocian los universos de la racionalidad (produccn, técnicas, mercados) y de la libertad individual (alma, cultura, identidad), que funcionaban articulados por el Estado de Derecho y que, con su progresiva rdida de fuerza, sufren un debilitamiento en sus conexiones y dejan de trabajar coordinadamente.


Aunque la Ciencia y la Tecnología juntas son hoy el motor básico de los grandes cambios económicos y culturales, no son suficientes. Los cambios civilizatorios se producen a través de los cambios de vida, la aparición de nuevos conceptos sociales y políticos y las consideraciones éticas, políticas y religiosas. El proceso de mundialización es imparable, cierto. Es incluso consecuencia normal de un proceso de desarrollo histórico que empezó en la Revolución Industrial de mediados del s.XIX y que, desde aquí, creemos está dando sus últimos coletazos. El descaro mostrado hacia el entorno, el Planeta y hacia nosotros mismos debe ser un aspecto a erradicar. Han surgido propuestas interesantes como las acaecidas en el Club de Roma en las que las reclamaciones de igualdad, de respeto y solidaridad toman el espíritu de las grandes revoluciones burguesas. El individuo va a ser el gran protagonista de este siglo, como dicen Alain Touraine y Francisco Jarauta entre otros.


Recuperamos aq el concepto de Sociedad Civil, que aunque podría remontarse al comienzo del nacimiento de la ruptura con el poder absolutista en manos de Alexis de Tocqueville, nos vamos a referir a la tratada por el filósofo y sociólogo alemán Jürgen Habermas y que empieza a tener poder de decisión y de influencia, como consecuencia de todo lo comentado anteriormente. Estos movimientos están fundamentados en una posición apolítica y anónima, en muchas ocasiones cercanos al despertar de Consciencia mundial. Son consecuencia de un despertar ante la manipulación a la que se ha sometido a las sociedades planetarias y al incremento de una percepción general de que algo no va bien. Clara representación de ello la estamos viendo con los nuevos movimientos de la ciudadanía como los Indignados.


Es importante saber que en 1900, el 10% de la poblacional mundial vivía en ciudades. Por historia, el año 2007 fue el primero de la historia conocida en el que más del 50% de la población mundial vivía en ciudades. Hace pocos meses, en algún lugar del mundo, nac el habitante número siete mil millones. Según el informe Estado de la Población Mundial 2011 de la ONU, los próximos estimados dos mil millones de personas más, que se agregarán a la población mundial (recordamos números 9,0001000.000), vivirán en ciudades; en consecuencia, es necesario planificar para ellos desde ahora. En adición, y en su libro El Triunfo de las Ciudades, el profesor de Harvard Edward Glaeser, dice que las grandes ciudades son la única alternativa al crecimiento demográfico explosivo, calentamiento global, crisis energética y pobreza enmica. En sus palabras: Sería mucho mejor para el planeta que su población urbana viviese en ciudades densas levantadas alrededor del ascensor, en lugar de hacerlo en áreas diseminadas construidas en torno al automóvil. Sus estudios demuestran que la ciudad extendida de baja densidad poblacional provoca mayor impacto ambiental y  social negativo que las urbes compactas y  densas. La ciudad extensiva, modelo estadounidense después de la posguerra e incluso fomentado por arquitectos como F. Lloyd Wright, o la ciudad de los bloques bajo la luz, de Le Corbusier o los CIAM, son casos de planificación centrados en grandes espacios ocupados y conectados a través del veculo privado en una excesiva confianza en la capacidad de la tecnología. Son ambos modelos, los que más energía, tierra y agua consumen, mirando a través de la ventanilla del automóvil y alejándose, apretando el acelerador, de un modelo territorial viable y ecológicamente sostenible.

En este torbellino mundial, la población tiende hacia la urbe.

A pesar de parecer increíble, se ha producido una construcción excesiva de inmuebles en todo el mundo en las últimas décadas, especialmente en países como España, en donde las cifras son elevadísimas. España es el país europeo con mayor parque de viviendas, había 509,8 viviendas por cada mil habitantes en 2006, lo que supone más de una casa por cada dos habitantes, según un estudio publicado en "Papeles de econoa" editado por la Fundación de Cajas de Ahorros. El siguiente en línea en Europa es Portugal, con 489 viviendas.

Actualmente hay 3,5 millones de indigentes en USA, sin embargo hay 18,5 millones de viviendas desocupadas. En España hay ahora 31000.000 de viviendas desocupadas, en Argentina hay 21500.000. En Irlanda hay más de 300.000 viviendas desocupadas, cuando las estimaciones de necesidad, según la Agencia de Vivienda, son de 98.318. Medio millón de casas están vacías en el Reino Unido. Un 6% de las viviendas en Francia están sin ocupar y 2 millones de viviendas vacías en Italia. A pesar de sobrar casas vacías en todos los países, en muchos de ellos, como en Francia (500.000 viviendas demandadas), hay una demanda importante de las mismas. Con estos datos nos damos cuenta de que, como en la mayoría de las ocasiones en este Planeta, no es un tema de recursos o de escasez, sino de asimétrica distribucn. Según el Informe Un mundo por descubrir en el s.XXI, editado por la Real Sociedad Geográfica en Diciembre de 2002, se estima que 1.300 millones de personas sobreviven con menos del equivalente a 1 dólar diario.


Parece ser que la intervención sobre la vivienda en el futuro próximo se va a centrar en la ciudad y en el mantenimiento de esa ingente cantidad de patrimonio. Si la desigualdad económica mundial continúa como hasta ahora (25 empresas ostentan el 90% del capital mundial en 2011, según la revista científica New Scientist. Además este informe dice que menos del 1% de las empresas controlan 40% de la red entera, cuya mayoría son instituciones financieras), no mucha gente dispond de dinero para comprar, por lo que la tendencia será hacia alquilar los inmuebles y deberán de bajar los precios por ello, pues la masa de inquilinos tendrá un bajísimo poder adquisitivo como reflejo de la asimetría porcentual mundial. Si no baja el precio de los ya existentes, se tend que construir vivienda social, que tiene un límite, pues depende de los ingresos de los Estados, que a su vez dependen de ese 10% restante que queda en el mundo, después de quitar el 90% que ostentan 25 empresas. Parece pues que el futuro de la vivienda va a pasar por restaurar o rehabilitar edificios en las ciudades o construir bloques de vivienda social, puesto que tanto por la insostenibilidad del modelo como por su precio y falta de suelo, las viviendas aisladas no parece que sean el modelo a seguir. Se recuerda y quiere dejar patente que el resto del Planeta, exceptuando el abanico de las 25 empresas nombradas, se reparte el 10% del capital existente. De aqentendemos que, las estrategias de recorte y reducción que se están llevando a cabo no tienen ningún sentido. Lo que habría que hacer es lo contrario, compensando la mayor desigualdad económica de la historia conocida. Siguiendo estas políticas de reducción y sin cambiarmo está funcionando la máquina Neoliberal actual, lo que hacemos es potenciar aún más esa desigualdad, puesto que de cada unidad monetaria que movemos, un porcentaje completamente desigual va a parar a un reducidísimo número de manos.


Por otra parte, y como consecuencia de esta inmigración hacia las urbes, las viviendas que queden libres  en  los  territorios  no  urbanos,  como  consecuencia  de  dichas  inmigraciones  hacia  la  ciudad, necesitarán de una conservacn, o rehabilitación para admitir nuevos usos, por lo que volvemos a reincidir en la conservación y no en la nueva construccn. Es muy probable que muchas de ellas queden en desuso.


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